domingo, 31 de enero de 2016

Appia

APPIA MOTOR ARGENTINA es una empresa líder en la fabricación de motocicletas, que ha logrado combinar calidad y alta performance en un vehículo accesible para todos los consumidores. En la actualidad, cientos de personas trabajan en su planta motriz y en sus más de 300 concesionarios oficiales a lo largo de todo el país, en un clima de esfuerzo, compromiso y crecimiento permanente. La empresa APPIA MOTOR ARGENTINA S.A. es una empresa familiar, que nació a partir de la trayectoria de los concesionarios “EMANUEL MOTOS”, sinónimo de prestigio y confianza en el mercado de las motocicletas, con más de 20 años de trayectoria.
Después de muchos años de trabajo y esfuerzo, el señor Orlando Lenoir logra crear su propia empresa importadora, distribuidora y –posteriormente– fabricante de motocicletas. Así, en el año 2003 nace APPIA MOTOR ARGENTINA S.A., con un claro objetivo: desarrollar motocicletas de alta calidad y seguridad, a un precio accesible.
Desde entonces, y gracias a la tecnología, APPIA MOTOR ARGENTINA S.A. ha tenido un crecimiento sostenido que le ha permitido mejorar la producción y calidad de las motocicletas y desarrollar un servicio de post venta y asistencia técnica especializada. A través de su red de más de 300 concesionarios, la empresa entrega al mercado vehículos con una relación única de precio, calidad y servicio.
En la actualidad APPIA ofrece productos en todas las categorías de moto vehículos, caracterizados principalmente por la calidad de sus virtudes y destinados a satisfacer las más variadas necesidades. Con la construcción de su nueva planta industrial modelo, equipada con tecnología de última generación, APPIA se prepara para seguir creciendo, lanzar nuevos modelos de motocicletas y exportar sus productos al mundo.
PLANTA De cara al futuro, APPIA asume grandes desafíos con una nueva planta fabril de última generación, construida con todo lo necesario para la producción de vehículos de alta tecnología y ya puesta a punto para ampliar su capacidad productiva, fabricar productos de exportación y abastecer el mercado interno con una gran variedad de motocicletas.
Sus 9.000 metros cuadrados cubiertos sobre una superficie de 27.000 metros cuadrados totales no sólo permitirán la construcción de motos, sino también el desarrollo y la fabricación de “moto partes” 100% nacionales, para avanzar con el plan de integración de partes nacionales impulsado por el Gobierno Nacional y lograr la fabricación de chasis, amortiguadores, plásticos, asientos y otros componentes esenciales, que irán sustituyendo gradualmente a los importados.
LA PLANTA CUENTA CON Área de oficinas gerenciales, administrativas y técnicas. Área cubierta para la recepción y descarga de materia prima. Área de depósito de materia prima.
Dos líneas de montaje, con una capacidad de producción de hasta 230.000 unidades por año. Sector para el control de calidad de las motocicletas. Depósito de productos terminados. Área de expedición de producto terminado. Depósito de motocicletas asignadas a los clientes para su posterior envío. Área cubierta para la carga y descarga de transportes. Área de servicios de post venta, con una oficina de atención al cliente y un sector de almacenes de repuestos. Taller de mantenimiento de la planta. Gran showroom de exhibición de productos y atención al cliente.
SEGURIDAD es uno de los compromisos más importantes para APPIA. Por eso, en sus líneas de montaje se construyen vehículos cada vez más modernos y confiables, que responden a estrictos controles de seguridad y gestión de calidad según la norma ISO 9001:2008. Además, APPIA promueve un manejo responsable, brindando información sobre técnicas de conducción, uso correcto del vehículo y normas viales a respetar.

viernes, 29 de enero de 2016

Guerrero

La familia Guerrero vive en San Lorenzo desde 1930. Por eso decimos que detrás de cada una de nuestras motos hay casi 80 años de historia. Durante todo este tiempo, las empresas del Grupo fueron creciendo con esfuerzo y trabajo.
A partir de 1978 y durante 20 años, Guerrero mantiene una relación comercial con HONDA. Esta importante marca japonesa sigue acompañándonos desde entonces. En 1993, instalamos nuestra Planta en el sector industrial de San Lorenzo. Un área de 350 mil m2, con puerto propio, desde dónde continuamos con nuestras actividades: fabricar, importar, distribuir y comercializar todo tipo de moto vehículos y sus partes.
Este emprendimiento que comenzara Oscar Guerrero, es hoy una fuerza productiva creciente. Cada vez que una moto sale de nuestra fábrica, un poco de toda esta historia va con ella.
SOLIDEZ Más de 400 unidades se producen en nuestra fábrica todos los días. ¿Cómo lo hacemos?
» Con un equipo de 280 personas bien entrenadas y comprometidas con su tarea.
» Con 4 líneas de producción motorizadas, centros de mecanizados, bancos de prueba, cabina de pintura, horno de secado, tornería y herrería.
» Al departamento de Desarrollo Industrial, le sumamos 65 m2 de oficina técnica. Equipada con instrumentos de medición de alta complejidad, como así también de todo el herramental necesario para medir los diferentes niveles de dureza de los materiales que componen una Guerrero.
» Este sector es de vital importancia para alcanzar los niveles Internacionales de calidad.
Nuestro trabajo se abre y se multiplica: talleristicas, transportistas, concesionarios, motopartistas, vendedores, promotores... Mas de 2500 puestos de trabajo están indirectamente relacionados a la operatoria de nuestra empresa.
POSTVENTA Detrás de una moto GUERRERO está todo el respaldo de nuestro servicio post-venta. Nuestro departamento de Repuestos Mayoristas, posee más de 57.000 items de stock, en rotación permanente y está preparado para enviar las piezas que se le soliciten a cualquier lugar del país en el término de 48 horas.
ASESORAMIENTO Y CAPACITACIÓN Un taller mecánico de alta complejidad, analiza las unidades y puede asesorar sobre cualquier problema puntual. Contamos con una unidad móvil que ofrece capacitación a talleristas.
GARANTÍA REAL Desde la oficina de control de garantías, brindamos este servicio vital a Concesionarios y a todos nuestros clientes. Guerrero puede responder con Garantía Real.
PROCESOS CERTIFICADOS Todos nuestros productos son fabricados bajo el estricto control establecido por un Sistema de Gestión de Calidad certificado conforme a los requisitos de la norma ISO 9001:2008. Detrás de una moto GUERRERO hay una historia, calidad a buen precio, logística propia para un servicio post-venta integral, disponibilidad asegurada y capacidad de respuesta. Detrás de una moto GUERRERO hay mucha gente que sabe y quiere lo que hace, comprometida con su trabajo.

miércoles, 27 de enero de 2016

KTM

La firma internacional presentó su proyecto de inversión en nuestra Ciudad, que rondará inicialmente los 25 millones de pesos. Será la primera planta en toda la Argentina, y producirá motos de alta tecnología.
En una importante presentación que se realizó en las instalaciones de Sofitel, la empresa KTM anunció su desembarco en Campana tras una millonaria inversión que rondará, inicialmente, los 25 millones de pesos, y que se duplicará en los siguientes dos años.
Del evento participaron autoridades de la empresa, representantes de la embajada de Austria (de don de es originaria la empresa), concesionarios de todo el País, y autoridades del Municipio de Campana, entre los que se encontraban el Secretario de Gabinete, Arq. Claudio Rodriguez, la Secretaria de Gobierno, Dra. Adriana Barbero, el Secretario de Prevención Ciudadana, Fabio Lambertucci, y el Director de Producción y Turismo, Ing. Alberto Díaz. A su vez, acompañaron el Director de la Agencia de Desarrollo, Ing. Raúl Balerio Frias, el Secretario General de la UOM Zárate Campana, Abel Furlán, el Presidente de la CUCE, Horacio Genta, entre otros representantes institucionales y autoridades varias.
Además de comentar los avances en la radicación de la empresa, que tuvo como principales expositores a Sergio Schwartz, Presidente del grupo SIMPA, importador exclusivo de KTM en nuestro País, Hannes Dirmayer, representante de KTM Austria, y Claudio San Román, encargado de ventas de la firma, se presentaron los dos modelos de motocicletas a fabricarse en nuestra Ciudad: la Duke 200 y la Duke 390, ambos productos de alta tecnología y novedoso diseño.
“Estamos muy contentos de representar hoy a la Intendente Stella Maris Giroldi, ante una industria más que se radica en Campana” aseguró el Arq. Claudio Rodríguez en diálogo con la prensa. “Es una empresa más de la promoción industrial que venimos llevando adelante desde hace 18 años, con Jorge Varela, y en donde el presente y el futuro de nuestra Ciudad están en la industria y en el seguir creciendo, porque consideramos que esta es una región estratégica, y que debemos seguir apostando a todo lo que sea inversión productiva” agregó.
Para el funcionario, “es un orgullo contar con esta empresa, porque su instalación responde al proyecto de máxima que es constituir a Campana como un Polo Tecnológico”. Respecto al emplazamiento en el Parque Industrial, Rodríguez explicó que “es una planta modelo, de última tecnología, y desde el Gobierno local estamos interesados en que esto se realice como corresponde, cumpliendo con todas las normas pero también dando todas las posibilidades para su concreción. Porque da lugar a nuevas fuentes de trabajo, directas e indirectas, y nos permite diversificar los rubros productivos con empresas que antes no teníamos. Desde el desembarco de Honda, Campana se perfiló dentro de la industria automotriz con la fabricación de autos y motos, y ahora lo reafirma con el desembarco de KTM”.
Por su parte, el Presidente del Grupo SIMPA, Sergio Schwartz, también mostró su alegría por la presentación. “Estamos muy contentos de llegar a Campana. Esta es una marca líder a nivel mundial, es la fábrica de motos más grandes de Europa. Hemos recibido muchas ofertas y propuestas para radicarnos, pero en Campana encontramos una combinación muy interesante. Encontramos un Municipio interesado en nuestro proyecto, y una Comunidad con un nivel de capacitación que alcanza los estándares de calidad de la empresa”, resaltando además los beneficios impositivos acompañados por la nueva Ley provincial de radicación industrial.
En cuanto a la planta campanense de KTM, el empresario detalló: “Estamos montando una línea en un proyecto de inversión de 25 millones de pesos, y será la más moderna de la Argentina por su nivel tecnológico. El banco de pruebas será el primero en nuestro País capacitado para testear una moto integral con frenos ABS, que se traduce en mayor seguridad para nuestros clientes, y un nuevo concepto en tecnología de motos producidas en la Argentina”.
Schwartz ponderó la importancia de la industria metalmecánica que se encuentra en nuestra Ciudad, la cual brinda un sin fin de posibilidades para la manufacturación de partes de los distintos modelos a fabricarse. “Ahora comenzamos un largo camino de capacitación a otro nivel, sobre la base existente, para que nuestros empleados se perfeccionen en cómo se construye una moto en Europa” señaló.
Otro de los temas importantes que abarca la flamante radicación será el impacto en el empleo local. En este sentido, el Presidente de SIMPA confió: “Nuestro proyecto tiene un plan de crecimiento. Comenzamos con la fabricación de un modelo de moto, luego en Abril de 2014 lanzamos el segundo modelo, y para Noviembre del mismo año dos modelos más, que incrementará progresivamente la cantidad de empleados. En Campana comenzamos con un staff de 50 personas, relacionados con la producción y sin contar los servicios como logística, seguridad, limpieza, y calculamos que para el año próximo superaremos los 100 puestos de trabajo. Tenemos un programa de mediano plazo, donde a partir del segundo años planificamos desarrollar proveedores externos de autopartes, siempre en cercanía porque esa es nuestra responsabilidad social empresaria de tratar de derramar los beneficios de la empresa en la Comunidad donde nos encontramos”.
El mercado de KTM es el de motos súper Premium, para gente que aprecia un producto de excelente calidad. Hoy en día la marca vende unas 1000 motos por año, las cuales son exclusivamente importadas. A partir de este proyecto, se contempla la fabricación, durante el primer año, de 1500 motos, llevando así la cifra a un total de casi 3000 motos para fines del 2014.
“Son productos que tienen un gran valor agregado” manifestó Schwartz. “La planta está lista. La línea de montaje está en la Argentina, y ya está en el centro industrial, en pleno proceso de armado. Los primeros días de Diciembre arribarán un grupo de ingenieros de KTM, quienes conforman el primer grupo de capacitadores para nuestro personal de producción. Y estamos planeando la puesta en marcha de prueba de la planta para la segunda quincena de Diciembre, por lo que en Enero esta empresa ya deberá estar fabricando motos” finalizó.

En el marco de la inauguración de su nueva planta en Campana, Grupo Simpa, importador de la marca KTM en el país, presentó su primera KTM Duke 200 ensamblada en la Argentina.
“Para todos nosotros es un momento único, primero por haber inaugurado nuestra planta en la localidad de Campana y segundo el presentar este primer modelo ensamblado totalmente en la Argentina y que precederá a otros 3 modelos más de la marca que estaremos presentando en el año 2014. Es un enorme orgullo que tanto los responsables de KTM Austria como todos sus ingenieros hayan confiado en Grupo Simpa en esta nueva etapa del negocio”, afirmó Sergio Schwartz, su presidente. De esta manera, la compañía apuesta en el país y se compromete una vez más con las políticas del Gobierno Nacional de incentivo a la producción y fortalecimiento de la industria nacional.

lunes, 25 de enero de 2016

Motomel

Motomel es una empresa argentina con 20 años de trayectoria, fiel a una política industrial basada en un camino de trabajo, calidad y superación permanente. Gracias a su filosofía de trabajo y conjugación de diversas disciplinas, la empresa La Emilia ha logrado posicionarse como líder absoluto en la venta y producción de Moto vehículos Nacionales. Estas son las ventajas competitivas que han llevado a Motomel a ser la empresa número 1 del mercado nacional y que hacen que al momento de elegir Motomel elijas mucho mas que una Moto:
La mayor calidad al mejor precio Concentramos las etapas estratégicas del proceso de producción de cada producto, asegurando un riguroso control de calidad a lo largo de las distintas fases productivas (desde la selección de la materia prima hasta el proceso de packaging) Esto, junto con el respaldo de la certificación internacional ISO 9001 2000 nos permite ofrecer a los usuarios de moto vehículos productos con un máximo nivel de calidad.
Inversión y modernización tecnológica permanente Como complemento indispensable de su planta productiva de La Emilia, Motomel posee en el corazón de la Capital Federal un Centro Administrativo y Logístico de vanguardia inaugurado en el año 2011. Se trata de una inversión sin precedentes para construir un edificio de 18.000 mts2, distribuidos en 3 plantas totalmente nuevas, que aloja las oficinas administrativas depósitos para almacenaje de motos y depósitos con racks de 10 mts. de altura, equipados con tecnología de última generación, para garantizar el abastecimiento de repuestos y accesorios a todo el país.
Servicio de Posventa Como política central de Motomel el área de servicio de Posventa funciona íntegramente como unidad de negocio independiente, alcanzando niveles de facturación absolutos y garantizando así la disponibilidad de repuestos en todo el país y brindando a los usuarios disfrutar de sus moto vehículos a lo largo de toda su vida útil.
Solida ética empresarial En Motomel se entiende que la principal función social de una empresa fabricante de moto vehículos, es hacer medios de transporte accesibles, de óptima calidad y con el respaldo del servicio, contribuyendo así en la mejora de traslado y calidad de vida de las personas.

Motomel fabrica bajo los más altos estándares de calidad más de 60 modelos diferentes distribuidos en 8 líneas de productos: Motos de Calle | Deportivas | Cubs | Custom | On-Off | Scooter | Cuatriciclos | Utilitarios.
La producción de estos modelos se desarrolla en su planta principal ubicada en la localidad de La Emilia, provincia de Buenos Aires.
Planta Industrial La Emilia (Fabricación Nacional)
- 64.000 m2
- 3 Líneas de producción.
- 2 Líneas de abastecimiento.
- 1 Plantas de fabricación de cascos.
- 1 Planta de fabricación de Kit de Transmisión.
- 1 Planta de fabricación de accesorios plásticos.
- 1 Planta de fabricación de amortiguadores.
Capacidad de producción: 600.000 unidades al año.
Motomel obtuvo la certificación internacional de calidad ISO 9001 2000 otorgada por el IRAM. Las unidades son inspeccionadas en más de 20 puntos en controles estáticos y dinámicos durante el proceso de producción, Motomel ha sido pionera en implementar en nuestro país un control completo en tester electrónico. Todos estos controles de calidad permiten detectar cualquier problema potencial que pueda tener el moto vehículo antes de llegar al punto de venta. Motomel garantiza la calidad y asegura la provisión en todo el país de toda la gama de repuestos y accesorios originales los cuales son debidamente rotulados y codificados para asegurar su autenticidad.
Planta de Embalaje Destinado exclusivamente a la producción propia del empaque de todas las unidades Motomel. Esta planta cuenta con dos líneas de embalaje y fue desarrollada con el objetivo de generar una óptima calidad de entrega de los moto vehículos.
Centro Logístico Ubicado en el barrio Nueva Pompeya de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cuenta con tres depósitos en una extensión de 18.000 m2 equipados con última tecnología. Posee un sofisticado sistema de despacho conformado por cuatro rampas de despegue

Central de Repuestos Ubicado dentro del centro logístico de Nueva Pompeya, cuenta con 4 depósitos exclusivos para el almacenamiento de repuestos y accesorios y un depósito exclusivo para el despacho, facturación y logística.
Esta central cuenta con Racks de más de 15 mts de altura equipados con tecnología de última generación para asegurar el óptimo acondicionamiento y rápida entrega al cliente. Centro Administrativo Ubicado en el barrio de Nueva Pompeya concentra las áreas de administración y dirección de la empresa. Este moderno centro reúne a mas de 100 empleados distribuidos en los distintos sectores administrativos.

sábado, 23 de enero de 2016

Da Dalt / Dutori Da Dalt

Un 29 de Marzo de 1936, año en que nació el fundador de Da Dalt Hnos. S.A., las dos ruedas eran parte de la recorrida diaria de la familia Da Dalt desde la granja donde vivían al pueblo. Y lo hacían en bicicleta. La bicicleta era entonces un medio de transporte poco común para el hombre de granja. Pero Camilo Da Dalt no solo utilizaba ese medio para trasladarse en sus años de infancia sino que, más tarde, y en plena segunda guerra mundial, esas dos ruedas le protegerían la vida.
La familia Da Dalt vivía al píe de la colina “del Vianello” en el pueblo de Vittorio Veneto, Italia. En la cima de la colina, un lugar estratégico, se apostaban guarniciones alemanas desde donde atacaban a las formaciones inglesas que surcaban ese espacio aéreo para ir a bombardear Alemania. Dada la proximidad de los soldados alemanes, ellos iban a la granja a pedirles prestadas las bicicletas para recorrer el camino al pueblo donde recogían la correspondencia. Una mañana en que Camilo hacía su recorrido diario a la escuela, un poco oculto bajo el follaje de las acacias que surcaban el camino, fue atacado desde la cima por una ráfaga de ametralladoras. Y esas dos ruedas, serían las que le salvarían la vida pedaleando intensamente para huir del lugar.
En 1949 la familia Da Dalt llegó a la Argentina y se instaló en Gualeguay, Entre Ríos. Trajeron entre sus pocas pertenencias dos bicicletas marca Bottecchia, lo que causaría una revolución para el pueblo entrerriano de la época. Esas dos ruedas, acompañarían por años sus viajes de ida y vuelta al trabajo.
A los veintitrés años Camilo Da Dalt junto a su hermano Adolfo decidieron comprar un torno y una fresa y comenzar la fabricación de repuestos para motos. A este proyecto inicial se les uniría más tarde su hermano Alfeo con quien comenzaron a desarrollar una cadena de distribución de repuestos en todo el país. Con la fabricación de repuestos para motos llegaron a ser líderes en Prestigio y Calidad y esto les sirvió de trampolín para lanzarse más tarde a la fabricación de ciclomotores, un giro comercial importante, producto de la visión emprendedora de los hermanos Da Dalt quienes inconscientemente gestaban la idea de ser industriales.
El primer ciclomotor fue fabricado en el año 1978 y se llamó “Clementina”. Era plegable y fácil de transportar en el baúl de un auto. A ese modelo inicial se le sucederían otros modelos fruto de la innovación permanente llevándolos en 1984 a desarrollar el primer “Ciclocarga” utilitario del país, logrando una trayectoria de ciclomotores dúctiles, versátiles, con la calidad indiscutible de un producto noble y perdurable.
Aquel legendario y pequeño barco “Paolo Toscanelli” trajo a la familia Da Dalt a la Argentina luego de intensos días de navegación. Así de intensa fueron sus vidas. Lograron armar una industria metalúrgica, penetrar en el mercado del ciclomotor innovando y desarrollando una actividad que abrió camino al trabajo, dándole la posibilidad a muchas familias argentinas que cumplieran el sueño del traslado sobre ruedas: abriendo una ilusión esperanzadora en el camino cotidiano del traslado.
Hoy, el espíritu innovador de los hermanos Da Dalt se ve reflejado en los hijos de Camilo Da Dalt, quienes junto a su padre, le dieron a la empresa otro trascendente giro comercial, coincidiendo en la optimización del diseño y la calidad.
Con el nombre “Dutori-Da Dalt” estos jóvenes emprendedores argentinos continúan recorriendo el camino creativo que le fuera otorgado por sus antecesores, ofreciendo nuevas herramientas orientadas a mercados específicos, con el sello de una empresa familiar caracterizada por la seriedad, nobleza de producto y búsqueda de la perfección en el servicio.

jueves, 21 de enero de 2016

Alpino

Guido Goldi, el dueño de Edelweiss (una firma de electrodomésticos), había dejado la península después de trabajar en Alfa Romeo y de trabar amistad con Trespidi. En 1955 decidió traer y armar las Alpino (eran los tiempos iniciales de Gilera, Siam estaba en tratativas con Lambretta, las Puma fabricadas -Primera Serie, de pedales- no llegaban en ese momento a 9000, y nada más había, en ese tiempo, hecho localmente).
La 125 original italiana en versión Turismo, apeló para diferenciarse de la Sport a un recurso clásico de la época en el ambiente italiano: rodado de 14 pulgadas y asiento “solo”. El resultado era innecesariamente desgarbado, pero los cánones de los primeros años ’50 lo admitían.
La máquina de carreras que ofrecía Alpino en su catálogo desde 1954 era una linda 75cc. 4T con distribución a la cabeza. La categoría, aunque chica, tenía muchos adherentes y hacía de “escuela avanzada” con sus velocidades máximas del orden de los 120 km/hora.
Alpino incorporó la mecánica 4T para sus máquinas de calle desde 1954 con ésta 175 de excelente línea para la época. No por ello abandonó los 2T, pero desde ese momento sus mejores esfuerzos los destinó a progresar con mayores cilindradas dentro del nuevo encuadre. Así surgió posteriormente la idéntica 200cc., y agónicamente, la 250cc bifarólica.
Durante los primeros meses de 1956, instalado en Cuba al 200 de San Justo, se comenzaron a entregar máquinas de 48, 75 y 125cc en diferentes versiones.
Indudablemente, aquellos primeros tiempos fueron los más productivos para Edelweiss: la
competencia era escasa y el apoyo publicitario que proveían Vaifro Meo y otros pilotos en las carreras, muy efectivo. Las cosas se fueron complicando en años sucesivos: Rodamotor y las Legnano, Tehuelche, la importación de Motom, las Quíckly, la Siam 48, incluso las Paperino, hacían estragos en un mercado dos años antes prácticamente virgen; mientras que en las cilindradas medias Gilera con sus dos modelos obviamente lideraba su franja.
Goldi apostó a una 175 2T, lo que en tiempos de nacimiento de la Zanella Ceccato 100 y previos a las DKW 125 era una jugada muy ganadora, y también a la 200 4T, compitiendo así contra las Gilera y Guzzi Lodola a fuerza de cubicaje.
También se armaron, entretanto y posteriormente, motos y motonetas Rumi, MiVal, Guizzo, etc. Pero esa es ya otra historia. Entretanto, en Rosario, un ex comerciante en perfiles ferrosos era representante Alpino para la provincia de Santa Fe. Braulio Mortera, en años sucesivos, fue ampliando su espacio de negociación en el concierto Alpino-Edelweiss y, por la poca información que se puede rescatar, a la caída de la firma local trató directamente con Italia.

La competencia y el cierre de la empresa La Alpino de Trespidi no tenía más aire -cerró definitivamente en abril del ’63- y fue enviando a Mortera material para el armado de una 250 diseñada en 1959 pero aparentemente nunca construida. Esta 250 era un desarrollo de la 200 (que a su vez provenía de la 175). Así, no hay diferencias visuales entre la 175 (59,5 x 62 mm.) y la 200 (64 x 62 mm.): sólo cambian el alesado del cilindro y el pistón, con mínimas adecuaciones en la tapa y la carburación.
De la 175, Edelweiss declaraba 8 HP a 5000 rpm. De la 200 se indicaban 10 HP a 6000 rpm (cruce 45-75-75-45º; carburador Dell’Orto MD 20 B; rodado 2.50 x 19 ambos). De la 250 en definitiva, no hay datos, despieces ni manuales, sólo sabemos que es una 68 x 68 mm., que la mecánica es básicamente 175/200, lo mismo que la ciclística (sólo cambian detalles del cigüeñal, el cilindro, pistón y aros, y seguramente algo de tapa y carburación).
Los cambios estéticos pasan por el doble faro delantero, obviamente muy característico (se pueden aplicar parabólicos y vidrios de Siambretta), y el escape con doble silenciador superpuesto (como en algunas Ducati). Es razonable estimarle 12 HP a unas 6000 rpm. Indudablemente se trata de una moto rara.
Cuando Mortera arregló con Alpino, no imaginó que en los once embarques programados se enviarían lotes de proveedores en vez de “paquetes” para armar.
Así, había de pronto motores pero no ruedas, chasis pero no tanques, etc., con el resultado que aunque estaba previsto armar un par de miles de máquinas, sólo pocas llegaron a la calle: Mortera se fundió antes.
No parece caber duda de que en Italia las 250 nunca vieron la luz.
En todo caso, no a escala atendible. El único otro país posible parece ser la Argentina. Y aquí, fueron un episodio finalmente menor.

Fuente: Revista Informoto, N° 301 – Mayo 1998.

martes, 19 de enero de 2016

JUKI / Mondial

Fundada en 1972, JUKI SACIFIA., da sus primeros pasos industriales en la fabricación de máquinas de coser y tejer. Tras esta experiencia y luego de un proceso de capacitación de sus cuadros y de equipamiento técnico, el Directorio decide concretar una importante inversión para adecuar la planta productiva a la fabricación de ciclomotores y motocicletas de baja cilindrada.
Desde los inicios, la penetración de JUKI en el mercado, ha sido constante, ocupando el liderazgo en diseño y por las destacadas prestaciones de los motores que equipaban los diferentes modelos. En un permanente esfuerzo por superarse, las unidades JUKI han sido las primeras en el país, en utilizar motores horizontales, motores refrigerados por agua, arranque eléctrico, llantas de aleación, frenos a disco, horquillón oscilante, velocímetro y un sin número de avances que contribuyeron a reafirmar su posicionamiento en la decisión de los usuarios.
Ubicada en Ramos Mejía, Provincia de Buenos Aires, a sólo 25 Km. del centro de la Capital Federal, la Empresa posee una planta industrial de 7.500 m2 cubiertos, sobre un terreno de 14.000 m2, con capacidad instalada para la producción de 43.000 unidades anuales en un turno.
El 19 de Mayo de 1979 obtiene la representación de KAWASAKI HEAVY INDUSTRIES, de Japón, con la cuál obtiene, a la par de éxitos comerciales, notables triunfos deportivos en el orden local e internacional, con la participación de destacados pilotos argentinos.
En 1995, al obtener los primeros éxitos en el mercado regional produciendo para terceros, toma la decisión de proyectarse al exterior. Así da comienzo a un largo período de transición de su tradicional marca local, JUKI, hacia MONDIAL, incorporada tras una selectiva búsqueda orientada en hallar una marca que sintetice tradición motociclística, origen itálico, calidad demostrada en las pistas y visión globalizada de los mercados.
Un año después, incorpora Scooters, nuevas Motocicletas y comienza la fabricación de ciclomotores específicos para carga y reparto que, por sus particulares características y su robustez, se afirman como líderes del sector.
En 1998, con la obtención de la representación de KAWASAKI MOTORS CORPORATION de USA para sus Motocicletas, ATV´s y Jet Ski completa la gama de productos KAWASAKI en la Argentina.
A fines de 1999, suscribe un trascendental acuerdo con el mayor fabricante de Motocicletas de China para la comercialización de sus productos adaptados al mercado argentino con especificaciones técnicas provistas por JUKI, el cuál incluye el ensamble local con integración de partes.
Concreta así una amplia gama de Scooters, Cub´s, Motocicletas y ATV´s que, satisfaciendo la tradicional calidad MONDIAL, logran centrar los costos deseados en línea a las necesidades de los nuevos sectores que se incorporan como usuarios de Motovehículos.
Tras 14 meses de ardua tarea interna en la sistematización de los procesos productivos, comerciales y de atención post-venta, en Octubre del año 2000 el IRAM le otorga la Certificación de las Normas de calidad ISO, que a partir de entonces renueva periódicamente.
A partir del año 2004 la persistente política de aplicar la propia ingeniería a la producción de terceros posibilita la incorporación de otros modelos fabricados en China. De este modo se completa una oferta mayor aún de productos diferentes que amalgaman prestaciones, versatilidad y precios lógicos.
Esta filosofía de trabajo obtiene el creciente reconocimiento del mercado argentino y la definitiva afirmación en los mercados externos donde la Empresa está presente, como Estados Unidos, México, Cuba, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Chile y Sudáfrica, entre otros, en los cuales MONDIAL es reconocida por la calidad de los productos y preferida por su filosofía del negocio.
2006 encuentra a JUKI en plena etapa de expansión, con múltiples proyectos industriales y comerciales tendientes a sustentar un liderazgo que, lejos de buscar con obsesión el volumen, se define por la mejora constante en pos de satisfacer las necesidades reales de los usuarios de todos los mercados asistidos por MONDIAL.

domingo, 17 de enero de 2016

Suzuki

Tras un riguroso proceso de certificación, aprobación y control por parte de Suzuki Internacional, asegurando los irrenunciables estándares de calidad inherentes a la marca, a partir de Abril de 2008 Suzuki Motos Argentina apuesta al mercado argentino y comienza a producir el modelo AX100, el más vendido de su categoría en el país debido a su excelente calidad, confiabilidad, bajo costo de mantenimiento y un óptimo rendimiento.
A partir de Octubre de 2011 este modelo se fabrica en la planta de Boulogne, partido de San Isidro, la cual fue homologada por Suzuki Corp. como la N° 5 en Latinoamérica. Al año siguiente Suzuki Argentina redobla su apuesta industrial comenzando a fabricar 2 nuevos modelos, los exitosos EN 125-2A y EN 125-HU. En 2013 se incorpora a la gama el GN-125, que no sólo fue bien recibido sino que rápidamente se convierte en uno de los más elegidos.
En Octubre de 2012 Suzuki Motos Argentina certificó su Sistema de Gestión de la Calidad con la Norma IRAM - ISO 9000: 2008, cuyo alcance es: Fabricación, comercialización y servicio post venta de motocicletas marca Suzuki, homologado con el INN-Chile, el O.A.A. de Argentina y el INQNET (The International Certification Network).
La Norma ISO 9001, es una herramienta de trabajo que permite garantizar la Calidad del producto a los clientes, manteniendo controlado el Sistema de Gestión de la Calidad, que a fines de 2015 ha sido revalidado. De esta manera, la compañía manetiene su objetivo de satisfacción a usuarios en mejora continua.
En 2015 llega uno de los modelos más esperados por los usuarios, que refresca la marca y trae consigo un estilo deportivo que remite a la legendaria línea GSX-R de Suzuki: la Gixxer. Este modelo de 155cc, es el inicio de una gran cantidad de novedades que se irán incorporando en Argentina.
Actualmente la planta cuenta con una línea de producción con capacidad de producir 16.000 unidades al año, con una proyección de aumentar esta a 60.000 unidades.
Suzuki Argentina crece en función a su política industrial y comercial apuntando a ofrecer en el mercado argentino productos de excelencia, satisfaciendo a los usuarios y fortaleciendo su compromiso social.

viernes, 15 de enero de 2016

Yamaha

Yamaha Motor Argentina es una empresa transnacional consolidada en 1995 en el mercado argentino con el respaldo y desarrollo de todas las compañías del Grupo Yamaha en el mundo. La empresa comercializa sus productos al público a través de una red de 220 concesionarios oficiales (motos & náutica) capacitados para dar el mejor servicio a los usuarios.
La línea de productos cuenta con Motocicletas de Calle, Enduro, Motocross, Deportivas, ON/OFF, Touring y Custom; Cuatriciclos Deportivos, Utilitarios y Side by Side; Motores fuera de borda de dos y cuatro tiempos; Motores Diesel internos; Wave runners de 2 y 4 tiempos; Productos de fuerza (generadores y bombas de agua) y lubricantes.

LA PLANTA Con el objetivo de expandirse en el corto plazo, la compañía inauguró el 11 de Octubre del 2007, su planta en la localidad de Ituzaingó; donde se comenzó a ensamblar las primeras unidades de la YBR 125ED. Debido al crecimiento de Yamaha, las necesidades edilicias cambiaron y el 16 de octubre de 2009 se trasladó la línea de producción a un nuevo predio ubicado en la calle Balbastro.
El traslado de la planta permitió optimizar y reducir costos, dándole mayor competitividad a los productos de la compañía. De esta manera, la superficie inicial quedó asignada al personal administrativo, personal de planta del departamento de Repuestos y personal de planta del departamento de Logística; quedando los empleados de producción ubicados en la Planta Balbastro.
La reorganización se debió exclusivamente a mejorar la operatoria actual, agilizar los tiempos y optimizar los espacios destinados a brindar una mayor capacidad de logística a los concesionarios.
LA PRODUCCIÓN NACIONAL EN LA PLANTA Yamaha Argentina es una empresa que produce con la misma calidad que en su casa matriz, bajo estrictos estándares y controles de producción, para ofrecerles a sus clientes productos de alta tecnología.
La empresa posee una planta en la localidad de Ituzaingó en dónde se producen sus modelos más exitosos: YBR125, XTZ125, FZ16, New Crypton T110 y XTZ250. Esta apuesta a la producción nacional, que alcanzó ya las 200.000 unidades producidas en el país es sólo el comienzo de un plan ambicioso, que motivó la diversificación y expansión.
Hoy la compañía sigue proyectando su crecimiento en Argentina e invirtiendo de esta manera en infraestructura, puestos de trabajo y capacitación permanente.

GENERAL RODRIGUEZ: EL PROYECTO Esta importante apuesta de la firma japonesa al mercado local permite hoy duplicar la capacidad productiva, ampliar su gama de productos de fabricación nacional, mantener puestos de trabajo, profundizar el desarrollo de proveedores y consolidar una extensa red de concesionarios en todo el territorio argentino.
Esto también es posible gracias a la instalación de equipos tecnológicos de última generación, el desarrollo de nuevos programas de profesionalización para su personal, las mejoras en su productividad, y el compromiso continuo de la compañía en la búsqueda de calidad.
De esta manera, Yamaha Motor Argentina demuestra una vez más su compromiso con el mercado local, que se desprende de un proyecto empresarial firme, con inversión en infraestructura, puestos de trabajo y capacitación.
GENERAL RODRIGUEZ: LA PLANTA Yamaha Motor Argentina inauguró el 23 de julio de 2014 su nueva planta ubicada en la localidad de General Rodríguez.
La planta está ubicada en el km 20 de la Ruta 24, a 1,5 km del Acceso Oeste en la localidad de General Rodríguez. En un terreno de 16.500 m2 se han ubicado dos líneas de producción, área de servicio técnico, logística y depósito, sector de repuestos, áreas administrativas e instalaciones comunes como vestuarios, comedor, recreación y estacionamiento.
El predio de General Rodríguez está preparado para el desarrollo profesional de los empleados en un ambiente laboral tranquilo y con todas las comodidades necesarias para el desarrollo de la labor. Además tiene una capacidad producción de 110.000 unidades anuales.

MODELOS PRODUCIDOS
YBR125 / YBR250
XTZ125 / XTZ250
FZ16
New Crypton T110

miércoles, 13 de enero de 2016

Honda

Honda sentó sus bases en la Argentina el 11 de agosto de 1978, fecha en la que quedó oficialmente creada Honda Motor de Argentina S.A., como subsidiaria de Honda Motor Company de Japón. CRONOLOGÍA El 11 de agosto de 1978 se funda Honda Motor de Argentina SA, como subsidiaria de Honda Motor Company, de Japón.
1982 - 1990 Un momento difícil se produjo cuando se cerró la importación.
1991 Honda solicita el soporte de compañías locales para la distribución de sus productos: Guerrero SA e IMSA SA (2w) y Surauto SA (4w)
1998 - 1999 Honda Motor de Argentina SA reasume la importación de motos y su comercialización. Honda Automóviles de Argentina SA asume la importación de automóviles.
2002 En abril, Honda Motor de Argentina SA y Honda Automóviles de Argentina se unen en una sola compañía.
2006 Honda Motor de Argentina SA inaugura la fábrica de motos en Florencio Varela.
2007 Honda Motor de Argentina SA anuncia el proyecto de radicación automotriz en Campana.
2011 Comienza la producción de automóviles en la planta de Campana. Meses después se comienza con la producción de motocicletas.
En sus comienzos, las actividades se basaban en la distribución y comercialización de autos, motos y productos de fuerza. En ese momento, los productos Honda fueron muy bien recibidos en el país, ya que se destacaban en el mercado local por su alta tecnología.
Durante 1982 y 1991 la importación cerró sus puertas en el país y la economía sufrió una fuerte caída. A pesar del contexto que presentaba Argentina en ese período, Honda conservó un representante propio para brindar asistencia, servicio y repuestos a los clientes que habían elegido la marca. En 1998, Honda Motor de Argentina S.A. retoma la distribución de motocicletas por intermedio de su red de concesionarios y un año después se funda Honda Automóviles de Argentina S.A., para comercializar los autos y SUV de la marca japonesa. Esta empresa estaba compuesta accionariamente entre Honda Motor Company (65%), Honda Automoveis do Brasil (5%) y un distribuidor local (30%).
En enero de 2002, luego de muchos años de trabajo y de haber afianzado en forma independiente las unidades de negocios de motocicletas y automóviles, Honda logra, en el año 2002, integrar las operaciones de automóviles, motocicletas, productos de fuerza y productos marinos.
Se constituye así Honda Motor de Argentina S.A., bajo cuyo nombre se desarrollan, desde entonces, todas las actividades de la marca en el país. Aquella sinergia tuvo como premisa la creación de una nueva plataforma de trabajo, para crecer en eficiencia, brindar mayor respaldo a los usuarios y potenciar la imagen de la marca en el país.
La crisis que vivió el país, después del 2001, no fue motivo de alejamiento de la empresa en Argentina. Todo lo contrario, Honda apostó al país, priorizó a sus clientes y continuó con sus operaciones manteniendo activa su red de concesionarios y de servicios de Post-Venta.
El puntapié inicial de la faceta productiva de Honda en el país se produjo con la inauguración, en 2006, de la fábrica de motocicletas en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. El crecimiento de la empresa en el país no tardó en hacerse notar. El desarrollo de las actividades generó rápidos cambios que favorecieron la evolución de la compañía.
El 17 de julio de 2007 la empresa anunció un paso mucho más ambicioso: la radicación automotriz en la Argentina para la fabricación local de automóviles. Esto fue clave en la consolidación de la firma en la Argentina, que meses más tarde, precisamente el 15 de noviembre de 2007, a través de la tradicional ceremonia de colocación de la Piedra Fundacional y con la presencia del ex Presidente de la Nación, Dr. Néstor C. Kirchner, inició formalmente la construcción de la Planta Automotriz, destinada a la fabricación de automóviles para el mercado local y de exportación a la región.
Más allá de la crisis financiera internacional que afectó a las economías globales en 2008, el proyecto en la Argentina continuó avanzando bajo un nuevo cronograma focalizándose, en aquel momento, en la construcción de las matrices de prensa y equipamiento de las líneas de producción y planta de pintura. La obra civil se concluyó en el año 2009, y el montaje final de la misma a fines de 2010. Paralelamente, Honda se convirtió en octubre de 2010 en un nuevo miembro de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), entidad que nuclea a todas las empresas fabricantes de la industria automotriz en el país. Esto le permitió adherirse al régimen de aduana factoría, firmado entre ADEFA y el Gobierno Nacional, siendo Honda la primera empresa automotriz en iniciar su actividad bajo este nuevo acuerdo.
El 26 de mayo de 2011 fue un día histórico para Honda Motor de Argentina, tras la inauguración de su Planta Automotriz en el país, destinada a la fabricación de automóviles y autopartes de diversos modelos para el mercado local y de exportación. El primer producto que salió de la línea de producción fue un Honda City. Dicho modelo, producido en la Argentina, será el primero en exportarse y está dirigido a sustituir paulatinamente las importaciones del Honda City desde Brasil. La Planta de Honda en Campana es la Planta Automotriz N° 24 de la compañía a nivel mundial, y con su apertura, la Argentina se incorporó al selecto grupo de los 17 países en el mundo que producen automóviles Honda. Esta nueva Planta, emplazada sobre un predio de 142 hectáreas sobre la Ruta 6 del partido de Campana, demandó una inversión total de 250 millones de dólares, y cuenta con una superficie de 68000 metros cuadrados. Con una capacidad de 30000 unidades anuales, cuenta con el ciclo productivo completo, que incluye las áreas de estampado, soldadura, inyección plástica, pintura, línea de motores y ensamblado final.
Este modelo productivo adoptado en la Planta de Argentina garantiza los estándares de calidad característicos de la compañía a nivel mundial. Para ampliar la producción de motocicletas durante el año 2011 y acompañar el crecimiento de la industria, se realizó una nueva inversión de USD 3 millones en la planta de Campana y se comenzó a producir algunos modelos, como la Honda CG 150 Titán y la Biz 125.
De esta manera, Honda inició una nueva etapa Industrial Automotriz, con un clara visión de futuro dirigida a convertirse en una empresa cuya existencia sea valorada por la comunidad local, fortaleciendo su identidad y dejando un legado sustentable a las próximas generaciones de argentinos.

lunes, 11 de enero de 2016

Zanella

1948 EL COMIENZO Zanella se establece como una sociedad de coparticipación en la rama metalúrgica. Comienza como fábrica de aberturas y se extiende a la fabricación de accesorios y repuesto para FIAT y PEUGEOT. La primera motocicleta se produce, partes de sus componentes importados de Italia y el restante fabricado en la planta de Caseros.
A fines de la década del '50 ya se fabricaban piezas del incipiente mercado de motos y las primeras unidades de 50 a 200 centímetros cúbicos. La primera motocicleta fue fabricada en 1957 con un diseño desarrollado en Italia. Zanella Hnos. obtiene el permiso para la fabricación de la famosa CECCATO 100cc.
La primer fábrica de motocicletas se estableció en Caseros, provincia de Buenos Aires, donde se manufacturaban el 80% de los componentes. En marzo comienza con la primera línea de ensamblaje de la Zanella 100cc., totalmente fabricada en el país. En mayo aparece el primer Z-Kart, el primer karting fabricado en Argentina y en 1962, produce el primer ciclomotor de 50 cc.
1970 ALIANZA ZANELLA-PIAGGIO Producen un nuevo concepto de ciclomotores para Argentina, y se comienza a exportar también a Uruguay y Brasil. La alianza se basa en la unificación del diseño italiano y la fabricación argentina. Este mismo año Zanella lanza su propia línea de moto.
LA MARCA MÁS FAMOSA DE MOTOS Zanella fue creciendo a grandes pasos, y comenzó a ser la marca de motos más famosa de la Argentina. A principios de los 80's. introdujo productos marinos, ultralivianos y una nueva línea blanca de productos para el hogar (llamado Ariston-Zanella).
1987 EXPORTACIÓN Comienza la exportación de motocicletas a Uruguay. En el corto plazo, la exportación de motocicletas se expande de Uruguay a los vecinos países de Chile, Brasil y otros países como Cuba, EE.UU., además de otros del continente africano.
1990 ZANELLA - YAMAHA Zanella lleva a cabo un joint-venture con Yamaha de Japón. Los nuevos modelos, Axis 90 y DT 125cc., son producidos en la nueva planta en la provincia de Córdoba. La alianza fue muy fuerte durante años, hasta 1999, año en que se disuelve.
2000 UNA NUEVA ALIANZA Nueva alianza importadora. Se comienza a importar y fabricar productos de la firma Minarelli de Italia.
2006 LIDER EN VENTAS EN CUATRICICLOS Zanella se posiciona fuertemente en el segmento de cuatriciclos, constituyéndose en uno de los principales referentes de Latinoamérica.
2010 LÍDER EN VENTAS DE MOTOVEHÍCULOS Numero 1 en ventas en Argentina en venta de moto vehículos. Fuente ACARA, basado en los patentamientos de vehículos durante 2010

sábado, 9 de enero de 2016

Gilera

En el año 1955 adquiere los primeros equipos productivos y en 1957 se constituye la firma GILERA ARGENTINA y se inicia la fabricación de las primeras piezas bajo licencia de Gilera de Italia siguiendo sus procesos de fabricación y sus normas de calidad.
En 1962 se construyen las actuales instalaciones y se equipa la planta con la más alta tecnología de la época, siendo en ese momento una planta modelo. Alcanzando su total capacidad productiva en el transcurso del año siguiente contando en ese entonces con 600 operarios. Esa fábrica había tenido una pista de pruebas y en Spegazzini se encargaban desde la fundición de los metales hasta el montaje final.
Se partía de materias primas básicas para llegar a la fabricación en forma completa de las motos en un proceso que abarcaba desde la fundición inicial de los metales hasta el armado final de cada una de sus piezas. En aquel entonces Gilera producía 4 modelos diferentes de motos, como así también autopartes de la firma Citroën, ya que tenia una gran capacidad de producción.
La planta industrial esta localizada a 40 Km de la Capital Federal en la ciudad de Carlos Spegazzini, partido de Ezeiza, Provincia de Buenos Aires. Cuenta con una superficie total de 145.000 m2 , de los cuales 14.000 son cubiertos.
Luego de diferentes circunstancias la empresa llega a manos del estado y en el año 1978 se decide licitarla. Durante el transcurso de ese año la planta fue adjudicada a Libertador Motors S.A., que compró la fabrica completa, incluyendo toda la maquinaria, la tecnología, la marca y lo más importante, que era el personal que estaba trabajando varios años con la antigua compañía.
Durante el primer año la producción estaba dedicada a la fabricación de una moto de 250cc, que con la apertura de la importación se decide comprar tecnología de Italia, y a la vez importar motos de ese país. La empresa se abastece de los equipos necesarios para la producción de un motor de 250cc marca Hiro, líder en Italia.
En 1989 Libertador Motors es nombrada Distribuidora Oficial de las motos Japonesas marca SUZUKI , líder mundial en la fabricación de motocicletas. Durante esa época Gilera Argentina se dedica a la fabricación de dos ciclomotores nacionales.

jueves, 7 de enero de 2016

DKW

La Dampf-Kraft-Wagen fue una compañía surgida en la Sajonia alemana, reconocida mundialmente por la fabricación de automóviles y motocicletas antes y después de la Segunda Guerra Mundial. Los modelos más codiciados en la Argentina fueron la RT 125, lanzada en 1960, y la DKW 150, aparecida en 1965.
La RT 125 es una moto de dos tiempos que sufrió varias adecuaciones con los años. Probablemente, este modelo de la compañía alemana sea el vehículo más plagiado de la historia: como parte de la indemnización de la guerra, la empresa cedió los planos de diseño a BSA en el Reino Unido, a MMZ en la Unión Soviética y a Harley-Davidson en los Estados Unidos. Hacia 1990 también aparecieron modelos similares en Polonia y Europa del Este.
En el país, las DKW fueron fabricadas bajo licencia por Ernesto Bessone (firma del padre del famoso corredor de TC) en la localidad de San Justo, que también las distribuyó a lo largo y ancho del territorio nacional y las introdujo en Latinoamérica.
Patricio González, de la revista Ruedas Clásicas, sostiene: "La DKW llegó a ser muy popular en el país. Los modelos de 125 y 150 cc poblaron las calles y ello se debió a la producción bajo licencia que se realizó acá".

MODELOS PRODUCIDOS
RT125 - RT150 - Veloneta

martes, 5 de enero de 2016

Siambretta

SIAM selló a mediados de los '50 un acuerdo con los industriales italianos Enrico Piaggio y Ferdinando Innocenti para producir en el país un moto vehículo fornido, simple y económico.
Así llegó la línea de scooters Lambretta, que en el país se rebautizó como "Siambretta".
Al igual que el "Di Tella 1500" (años más tarde), la compañía metalúrgica provocó una implosión en el mercado con la llegada de este práctico y económico medio de transporte, que rápidamente fue adoptado por la clase media.
No obstante, su comienzo fue más nac&pop: las primeras 75 unidades, modelo "Standard", fueron entregadas a jóvenes peronistas nucleados en la Unión de Estudiantes Secundarios, y hasta el propio Perón desfiló sobre la popular motoneta.
En la Argentina, el furor que causó permanece intacto gracias a los clubes de coleccionistas y viejos propietarios de estas motos de antaño, que se fabricaron entre 1954 y 1968.
Raúl Capaldo, socio del Club Siambretta Buenos Aires, cree que "los jóvenes la ven muy chic y los más grandes evocan los tradicionales paseos de domingo". Los modelos tenían 125 cc de cilindrada, 4,8 CV y una velocidad máxima de 75 km/h.

domingo, 3 de enero de 2016

Tehuelche

No todos los que bajaron de los barcos ignoraron las raíces de estas tierras. Por caso, Giovanni Rafaldi y Roberto Fattorini llevaron adelante entre 1957 y 1964 idearon una motocicleta de diseño y producción íntegramente nacional; una moto rústica, sólo para entendidos, que fue bautizada como la "gente bravía" de la Patagonia: O, castellanizado, Tehuelche.
Estos torneros y matriceros, que habían llegado al país por Bahía Blanca y habían trabajado en la industria naval, diseñaron un motor de cuatro tiempos con árbol de levas a la cabeza, originalmente de 250 cc. Radicados en Buenos Aires, bajaron la cilindrada a 75 cc, de modo de hacerla vendible, aunque "rara para la época", según entiende Alejandro Capano, uno de los privilegiados que cuenta con un ejemplar de este proyecto telúrico.
"Es una moto rústica, pero el encanto lo tiene el motor y el hecho de que se fabricó acá. No hubo antes una moto totalmente argentina: hacían hasta el carburador", cuenta el propietario de un ejemplar de 1959. "Es una moto para el que sabe de mecánica, porque si no queda abandonada. No traía marchas ni chavetas", añade Capano.
La historia es breve aunque intensa: en la competición, logró coronarse campeona sudamericana en tres cilindradas. "Le ganaba a motos italianas, que en su época eran de las mejores. Competía en 75, 100 y hasta 125 centímetros cúbicos, a pesar de no ser su categoría", agrega el coleccionista. De esta motocicleta nadie sabe con certeza qué cantidad se hizo.
Pero la historia de la Tehuelche está por descubrirse en un libro que prepara Vladimir Nekola, otro aficionado a la marca. "La primera sociedad duró apenas dos años y llegaron a construirse un poco más de 1200 motos. Luego continuaron hasta la mitad de 1964, produciendo en toda su trayectoria unas 5000, de las cuales no más de 100 sobreviven y unas 20 están en funcionamiento", adelanta el especialista.

viernes, 1 de enero de 2016

Ramonot

De Mendoza emergió, incipiente, la primera moto fabricada en serie en el país. Su alumbramiento se debe al ingenio y el trabajo de un metalúrgico francés y a la astucia y "manía" de sus hijos. Paul Ramonot (1864-1941) llegó al país en 1880, y junto a un ebanista, puso en Buenos Aires un petit-atelier. Entre sus logros, se lo reconoce haber creado el motor del primer carrusel mecanizado de la "París sudamericana".
Prevenido del cólera, Ramonot se asentó en 1885 en Palmira, a 40 kilómetros de Mendoza capital. Allí, estableció un taller para dotar de enseres rurales a los trabajadores de la zona. Con los años y la prosperidad, incorporó a las bicicletas de la época un motor con diseño y fabricación propia e insumos nacionales. Lo acompañaron en la aventura sus hijos Enrique y Alberto. En un comienzo no tenía cadenas, sino correas de cuero y de goma.
Tras los buenos resultados y el repique en los oídos de los vecinos, los Ramonot decidieron ir más allá, hasta, sin saberlo, construir la primera moto latinoamericana. Una vez diseñado el motor, hicieron con tornos el resto de las piezas en su galpón de Palmira. El éxito fue tal que hasta los diarios locales adquirieron una importante flota para motorizar a los canillitas.
"El auge de las motos se dio entre 1935 y 1948", recuerda Evelina, nieta de Alberto, uno de los creadores. "Además, mis abuelos hacían todas las piezas, lo cual era un gran mérito, ya que en esa época todo venía de Europa", agrega.
Una curiosidad: el primer gobierno peronista contactó a los desarrolladores y les ofreció el capital necesario para ampliar la ingeniosa idea. La bisnieta del fundador lo asegura: "Perón les ofreció poner una fábrica, pero no aceptaron, porque tenían espíritu de inventores más que de comerciantes. Les ofrecieron el 5 por ciento de las ganancias de la fábrica y lo rechazaron. Había una concepción diferente: ellos eran inventores, no vendedores".
"Mi mamá le decía a mi papá: ¿por qué no patentan todos esos inventos?", pero tales consejos no fueron oídos por los hombres de la casa, señala Evelina. Un ejemplar de la mítica motocicleta puede visitarse en el Museo Paludet, de la capital provincial.